La semana pasada, moquitos, supuestamente por los primeros días en la 'guarde', cebolla por la noche y ronquidos por la dificultad de respirar!
Por la mañana, en la 'guarde' bien, le hace ilusión cuando llegamos y le muestro -el cole-, entra contenta y daríamos cualquier cosa por poder ver en algún momento de la mañana qué hace, cómo alterna en aquel espacio nuevo qua ahora es su día a día, por las mañanas.
Al medio día, cuando la recoge, comida y cae redonda, reventada, cansadísima de todo el ajetreo matutino...
Ya normalizada la adaptación, vamos viendo como evoluciona a diario.


